23 de agosto de 2007

Secreto En la Montaña


por Juan Orellana Bustamante


Por diferentes razones, y la mas fuerte es la flojera de viajar a Santiago, que solo logre leer algo de esta película que tenia un par de nominaciones al OSCAR hace un par de años… ENTRE la media noche, logre llegar a tiempo y darme el gusto de ver SECRETO EN LA MONTAÑA. Indudable que el tema del AMOR es la línea central de su entrega como aporte al cine contemporáneo.

Un amor entre dos vaqueros jóvenes, hacen que este secreto sea un poco mas interesante, sin dejar de lado, para mala suerte de los espectadores, las dudas sobre la homosexualidad de sus protagonistas, que en cada noche de pasión no dejaban de repetir que eran hombres del oeste. Claro que las pistolas les disparaban hacia atrás. Su innegable aporte al mundo del AMOR y la belleza de la montañas hacen que la historia sea en gran parte algo capaz de suceder, dando paso a la imaginación, que los hombres rudos también pueden sentir algo por su amigo, que cada noche salen a cuidar ganado y de regreso entre el ultimo trago, se den cuenta que son humanos, y como tales, tiene ganas de abrazar al amigo mas que a la montaña.

AGRADA la idea de que el amor lejos de los demás y sin restricciones sea capaz de nacer como puede nacer en cualquier lugar del mundo, el buen manejo de de las relaciones a través de un dialogo fluido y con la complicidad de las miradas y los cuerpos, nos deja sin duda una idea de que las cosas son entre dos y solo dos seres, los demás están fuera, están fuera de toda opinión y por los demás están fuera de la película. A mitad del camino SECRETO EN LA MONTAÑA va sutilmente tratando de componer la moral al mundo del oeste, cuando forzadamente hace que uno de los AMANTES rápidamente se case y tenga un par de hijos, y el otro para no ser menos, se enamora de una muchacha salida de la nada. Toda esta parte de la película es solo para justificar una premiación en los OSCARES y la bendición del SANTO PAPA. NO existía ninguna razón para separar a dos amantes, que eran felices entre los árboles y los animales que cuidaban de día, que de noche fueron testigos de una bestial entrega de los protagonistas en una pequeña carpa, cada vez que llegaba la noche, una carpa que tenia la virtud de ser transparente, dándole mas belleza a los cuerpos de los vaqueros.

AL FINAL como siempre uno de los amantes tiene un extraño accidente y el otro que llora por un amor lejano E INOLVIDABLE, que para nos ser menos, como todos los hombres se da cuenta, mas que tarde, que el AMOR ES UNO SOLO. Una PELICULA que se mueve entre la belleza y luego moral, moral y moral cristiana... por que no dejaron a los vaqueros en la montaña. ERAN FELICES.